Bad Bunny en el Super Bowl LX: identidad latina, política y resistencia en el medio tiempo

Este domingo 8 de febrero, Bad Bunny tomó el escenario del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, haciendo historia al convertirse en el primer intérprete latino e hispanohablante en encabezar en solitario el espectáculo de medio tiempo, uno de los escenarios más importantes y vistos a nivel mundial.
La presentación, de casi 14 minutos, no solo fue un recorrido por su repertorio musical, sino también una celebración de la cultura latinoamericana y una poderosa expresión de orgullo por su identidad puertorriqueña.

A lo largo del show, el artista integró elementos cotidianos de la vida latina con los que millones de personas pueden identificarse, además de una fuerte carga de mensajes y símbolos políticos, contextualizados en la situación actual que enfrentan los latinos en Estados Unidos, particularmente ante las políticas migratorias y las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Mensajes en la presentación
El escenario
El espectáculo se desarrolló sobre un escenario que simulaba un campo de caña, donde al inicio se observó a los bailarines portando el tradicional sombrero puertorriqueño pava, utilizado históricamente por cortadores de caña de azúcar y recolectores de café, y que Bad Bunny ha incorporado previamente en su imagen artística.

A lo largo de la presentación se mostraron también tiendas, puestos y escenas cotidianas de la vida latinoamericana, rindiendo homenaje a la cultura, las tradiciones y la forma de vivir de las comunidades latinas.
Vestuario
Para esta ocasión, Bad Bunny eligió un vestuario completamente blanco, que evocaba el uniforme de los jugadores de fútbol americano. Este color puede interpretarse desde dos simbolismos: por un lado, es un tono fresco común en climas cálidos; por otro, remite al traje tradicional del jíbaro, los campesinos puertorriqueños de la zona central de la isla, usualmente vestidos de blanco como símbolo de pureza, libertad y resistencia.

La boda
Uno de los escenarios centrales del espectáculo fue la representación de una boda, momento en el que apareció Lady Gaga como la primera invitada especial. La artista interpretó una versión en cumbia de su éxito Die with a Smile, seguida de BAILE INoLVIDABLE.

Este segmento celebró la cotidianidad latina, resaltando elementos clave como el baile, los eventos familiares y pequeños detalles reconocibles, como un niño dormido sobre las sillas, escenas que conectaron emocionalmente con la audiencia.
Invitados oficiales y referencias al reguetón
El show contó con la participación de invitados especiales como Lady Gaga y Ricky Martin, además de diversas figuras latinas que aparecieron dentro de la “casita”, entre ellas Pedro Pascal, Cardi B, Karol G, Jessica Alba y Young Miko.

Asimismo, Bad Bunny hizo un guiño a los pioneros del reguetón, como Don Omar y Daddy Yankee, reconociendo su papel fundamental en el desarrollo del género urbano.
Ricky Martin y LO QUE LE PASÓ A HAWAii
Uno de los momentos más políticos de la presentación ocurrió con la participación de Ricky Martin, quien interpretó LO QUE LE PASÓ A HAWAii, una canción que denuncia los procesos de desplazamiento de comunidades locales en Puerto Rico. En la letra, Bad Bunny expresa: “No quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”, advirtiendo sobre la repetición de una historia de despojo territorial.

Los apagones
Otro momento clave fue durante la interpretación de El Apagón, cuando Bad Bunny y tres bailarines cantaron sobre postes de luz, en referencia directa a los cortes eléctricos que afectan a Puerto Rico desde el huracán María en 2017, una problemática que continúa vigente.

“God Bless America”
En el cierre del espectáculo, Bad Bunny pronunció la frase “God Bless America”, una expresión icónica en Estados Unidos. Sin embargo, inmediatamente comenzó a nombrar todos los países del continente americano, acompañados por un desfile de banderas, resignificando el concepto de “América” como una identidad colectiva.
El momento culminó con un balón de fútbol americano que mostraba el mensaje “Together We Are America” (“Juntos somos América”) y una frase proyectada en pantalla: “The only thing that is more powerful than hate is love” (“La única cosa más poderosa que el odio es el amor”), enviando un mensaje de amor, unión, esperanza y paz en un contexto político especialmente tenso.

Un Espectáculo Histórico
La actuación generó reacciones divididas: mientras muchos celebraron su impacto cultural y alcance histórico, sectores conservadores criticaron el uso predominante del español. Algunos políticos, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificaron el show como “uno de los peores de la historia”.
A pesar de las críticas, el medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl LX se consolidó como mucho más que un espectáculo musical: fue una declaración de identidad, inclusión y orgullo latino en una plataforma global, marcando un hito significativo en la historia del evento.












